{"id":158,"date":"2006-06-18T07:25:22","date_gmt":"2006-06-18T14:25:22","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revista.serindigena.org\/noticias\/?p=158"},"modified":"2006-06-18T07:25:22","modified_gmt":"2006-06-18T14:25:22","slug":"charlas-con-renka","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.revista.serindigena.org\/?p=158","title":{"rendered":"Charlas con  Renka"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/www.revista.serindigena.org\/noticias\/?pp_album=1&#038;pp_image=PEWENCHES.jpg\" target=\"_top\" title=\"PEWENCHES\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft\" src=\"http:\/\/www.revista.serindigena.org\/noticias\/wp-content\/photos\/PEWENCHES.jpg\" width=\"156\" height=\"114\" alt=\"PEWENCHES\" \/><\/a>\u00a1\u00a1 *** Y un d\u00eda Caycavllu, que es el dominador de las fuerzas de las aguas, derrumb\u00f3 las paredes del abismo, y los cielosfueron abiertos&#8230;\u00bb  As\u00ed relataba Renka el diluvio universal.<\/p>\n<p>La ruca de este hombre singular, era como casi todas&#8230; rancho de palo a pique, paredes amasadas con barro y pirca y techo de colig\u00fce y paja. Desde el horc\u00f3n colgaban los encurtidos producidos en su misma chacra (por darle alg\u00fan nombre) y desde las ventanas se entreve\u00eda la noche. Madre de todas las confesiones.<\/p>\n<p><strong>Brasero y mate con ginebra<\/strong><\/p>\n<p>Las noches en las monta\u00f1as, tienen la paz que brota de la piedra dormida.<\/p>\n<p>El mate \u00abenginebrado\u00bb pasaba de mano en mano y todos los que est\u00e1bamos escuchando nos qued\u00e1bamos mir\u00e1ndolo  directamente a los ojos: ojos que hab\u00edan visto tanto.<\/p>\n<p>\u00bb &#8230; El viento, es un amigo que hay que saber entender. El te dice de donde viene la lluvia y hacia donde ira El viento es el hermano del silencio, nada m\u00e1s que \u00e9l, no se puede quedar callado y entonces anda por all\u00ed, divulgando lo que le dice la lluvia&#8230;<\/p>\n<p><em> &#8211;  \u00bfQu\u00e9 es el silencio, don Renka?<\/em><\/p>\n<p>  El silencio es la voz del alma; hay que saber escucharlo, a veces grita tanto que la boca de uno, no se puede estar quieta y es entonces cuando el hombre no sabe lo que est\u00e1 diciendo&#8230; por eso hay que saber escuchar el silencio&#8230;.<\/p>\n<p> <em>&#8211; \u00bf Pero el silencio no sabe hablar?&#8230;<\/em><\/p>\n<p> &#8211;  Lo que ocurre es que usted no sabe escuchar&#8230;<\/p>\n<p>Hab\u00eda que verlo apenas despuntaba el sol, montar en su malacara y como ~endo desafiar la vida &#8230; esa vida que todos los d\u00edas, miraba de frente y sin pausa.<\/p>\n<p><em>&#8211;  \u00bf Qu\u00e9 es la monta\u00f1a para usted?<\/em><\/p>\n<p> &#8230; La piedra habla y tambi\u00e9n hay que saber comprender\u00eda. Hay gente que mira las monta\u00f1as y se queda con el paisaje&#8230; no saben mirar adentro de la piedra. Hay piedras redondas para hacer boleadoras y tambi\u00e9n las planas para curtir el cuero &#8230; las hay grandes para desviar cursos de agua y las hay chicas para hacer caminos&#8230; est\u00e1n las que marcan un sendero firme y est\u00e1n las otras que le avisan que por all\u00ed, se puede desbarrancar&#8230; est\u00e1n las que sirven para afilar y las otras para hacer las casas&#8230; ya le digo, hay que saber el idioma de las piedras&#8230;<\/p>\n<p><em>&#8211; Pero, mi pregunta era \u00bfQu\u00e9 es la monta\u00f1a?.<\/em><\/p>\n<p>&#8230; La monta\u00f1a es como una familia&#8230; hay de todo. Los que sirven y los que no. Pero no por eso deja de ser una familia. Usted, no puede mirar a la monta\u00f1a como una piedra grande&#8230; tiene que mirarla en peque\u00f1as partes y as\u00ed entender\u00e1 todo lo que significa&#8230; es como la familia.<\/p>\n<p><strong>Un dicho araucano<\/strong><\/p>\n<p><em> &#8211;  Dicen que hay un antig\u00fco dicho araucano que es as\u00ed \u00absaber mirar&#8230; saber pensar&#8230; saber esperar\u00bb, \u00bfQu\u00e9 significa?<\/em><\/p>\n<p>..Hay que mirar para adelante primero. Usted no puede decir : \u00a1Qu\u00e9 lindo camino bordeado de flores! &#8230; Usted est\u00e1 pisando el camino y mirando hacia adelante&#8230; es entonces cuando ve las flores &#8230; y piensa: aqu\u00ed estuvo Dios.<\/p>\n<p><em>&#8211; Entonces, su mirada no se detuvo solamente en el camino, sino que mir\u00f3 dentro suyo, porque usted es hijo de Dios y pens\u00f3 en su padre.<\/em><\/p>\n<p>&#8230; Para pensar le pasa m\u00e1s o menos lo mismo, pero desde otro lado &#8230; porque ya pas\u00f3 muchas veces por ese mismo camino, quiz\u00e1s y no vio la piedra al costado &#8230; hasta que un d\u00eda se detuvo y la recogi\u00f3. La mir\u00f3 y descubri\u00f3 que ten\u00eda vetas   y colores.<\/p>\n<p>Una piedra, as\u00ed de simple &#8230; nunca antes hab\u00eda pensado en mirar una piedra, pero, en ese momento fue suya &#8230; porque la tuvo entre sus manos y nunca m\u00e1s ser\u00e1 de otro. Usted la hizo suya por derecho propio &#8230; usted pens\u00f3 que hab\u00eda una hermandad entre la veta y el color, entre el momento y su mano. Todo lo dem\u00e1s, todo lo que le rodeaba, no ten\u00eda importancia, s\u00f3lo Ud. y la piedra.<\/p>\n<p><em> &#8211;  \u00bf Y sabe esperar?.<\/em><\/p>\n<p> &#8230; Cuando llega la noche, todos los habitantes de la tierra esperan el d\u00eda&#8230;como la mujer un hijo&#8230; como la tierra la lluvia &#8230; como la hoja la savia &#8230; como la uva al vino &#8230; como el perro la caricia &#8230;como el hijo al padre &#8230; dentro de ese tiempo &#8230; en que la mujer habla de su hijo antes de nacer &#8230; la tierra sedienta al agua bienhechora &#8230; como la hoja su brillo &#8230; como la uva al tonel, para terminar su ciclo &#8230; como el perro la manoamiga &#8230; como el hijo, a la profundidad del sentimiento a su padre &#8230; hay un tiempo de espera, porque si usted&#8230; apura los tiempos&#8230; el d\u00eda no llega, y se queda esperando el d\u00eda, en una noche que puede durar toda una vida&#8230;<\/p>\n<p><em>&#8211;  Usted, don Renka, es indio&#8230; \u00bfC\u00f3mo se siente cu\u00e1ndo le dicen as\u00ed?.<\/em><\/p>\n<p>Hay un fuego en la mirada de un hombre color cobre; el orgullo brota de su cuerpo quieto, en su mano firma hay una lanza hecha tierra, en sus cabellos color noche con estelas de plata y largos como un r\u00edo, hay un remolino de chuzas y grito.<\/p>\n<p>&#8230; Usted&#8230; \u00bfC\u00f3mo se siente cu\u00e1ndo le dicen hombre?\u00bb<\/p>\n<p>Renka, tiene tantos a\u00f1os como su monta\u00f1a y su pobreza, Renka soba cueros y cocina locros (cuando hay) para los m\u00e1s chicos &#8230; que no son de \u00e9l, porque a sus hijos los tuvo que &#8211; dar hace ya mucho, para que no murieran de hambre.<\/p>\n<p><strong>\u00a1Viva mi Patria!<\/strong><\/p>\n<p>Renka, aprendi\u00f3 a leer despacito&#8230; para poder hablar con los dem\u00e1s.. Jos que no son de aqu\u00ed, para que no le sigan mintiendo de como somos &#8230; Renka, es el domador y el que mejor yerra; el que piala, baila y grita: \u00a1Viva la Patria, carajo!<\/p>\n<p> &#8211; \u00bfQu\u00e9 patria?&#8230;<\/p>\n<p>&#8230; La m\u00eda&#8230; la que ustedes cuando vinieron la pisotearon; mi patria, y no la de la s\u00edfilis y el hambre; mi patria, y no la de la muerte por decreto, mi tierra, y no la de correr alambradas, porque no s\u00e9 si sabe&#8230; que se corrieron y se corren los alambres &#8230; por los que tienen lafuerza de las leyes, que nosotros no hemos escrito porque no sab\u00edamos lo que era un l\u00e1piz; mi patria, \u00e9sta, la de este pedazo de tierra, de donde uno nunca sabe cuando lo echar\u00e1n, a pesar de que tenemos papeles que dicen que es nuestra; mi patria, la de antes que ustedes vinieran&#8230;<\/p>\n<p><em>&#8211;  Usted habla con resentimiento&#8230;<\/em><\/p>\n<p>&#8230; \u00bfResentimiento?, y \u00bf C\u00f3mo hablar\u00eda su padre, si le matan al hijo, porque dicen que es un salvaje?, y \u00bfC\u00f3mo hablar\u00eda su madre, si le llevan a su hija a los prost\u00edbulos o en el mejor de los casos de sirvienta pa&#8217;todo servicio &#8230; total es una india?<\/p>\n<p><em>&#8211; \u00bfC\u00f3mo definir\u00eda al sol?<\/em><\/p>\n<p>  &#8230; El sol es ant\u00fa, es la energ\u00eda que da vida a la siembra, es el que hace brillar a los r\u00edos &#8230; el que<br \/>\nle da color a la nieve y pinta las flores&#8230;.el sol, es el hermano mayor del silencio y del viento&#8230; y primo hermano de la lluvia&#8230;\u00bb<\/p>\n<p>Pasa el tiempo, y solo el crepitar de la le\u00f1a en el brasero, incita a esperar la madrugada.<\/p>\n<p><em>&#8211; \u00bfC\u00f3mo siente la pobreza en que vive?&#8230;   <\/em><\/p>\n<p>&#8230; Usted se\u00f1or, es pobre, yo no. Tengo la vista pa&#8217; mirar todo lo que me rodea, tengo mis manos para sembrar y cosechar&#8230;. Tengo mis piernas para montar y domar, tengo a mi hijo, para abrazarlo y pedirle perd\u00f3n&#8230;<\/p>\n<p><em>  &#8211; Perd\u00f3n \u00bfDe qu\u00e9?<\/em><\/p>\n<p>&#8230; De no poder ofrecerle m\u00e1s..<\/p>\n<p><strong>Se fue en septiembre<\/strong><\/p>\n<p>Un d\u00eda de septiembre, mir\u00f3 por \u00faltima vez sus monta\u00f1as y su lago. Un d\u00eda de septiembre, pronunci\u00f3 un nombre por \u00faltima vez. Un d\u00eda de septiembre, mir\u00f3 por \u00faltima vez como lo hacemos nosotros, los indios, hablando con el viento. Mir\u00e1ndome con el que hab\u00eda preguntado tanto; quien me dijo &#8230; \u00bfQu\u00e9 habr\u00e1 pensado don Renka, de todo lo imb\u00e9cil que fui, al hacerle tanta cuesti\u00f3n.. . ? <\/p>\n<p> No dudo, que estaba esperando &#8230;.que supieras esperar.<\/p>\n<p><strong>Un d\u00eda de septiembre<\/strong><\/p>\n<p>Un d\u00eda de septiembre tembl\u00f3 mi mano sobre mi cara y le pregunt\u00e9 al viento   \u00bfPerd\u00f3n, de qu\u00e9 &#8230; perd\u00f3n por qu\u00e9 &#8230; ? <\/p>\n<p>Disculpe gentil lector, sin darme cuenta le estuve contando una charla que tuve con un amigo &#8230; mi padre.<\/p>\n<p><em>Pehu\u00e9n Solanc\u00f3 Lucero, escribi\u00f3 este art\u00edculo al enterarse de la partida de su padre el Lonko Renka Solanc\u00f3, Huilliche de Junin de los Andes. .<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/www.revista.serindigena.org\/noticias\/?pp_album=1&#038;pp_image=PEWENCHES.jpg\" target=\"_top\" title=\"PEWENCHES\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft\" src=\"http:\/\/www.revista.serindigena.org\/noticias\/wp-content\/photos\/thumb_PEWENCHES.jpg\" width=\"130\" height=\"95\" alt=\"PEWENCHES\" \/><\/a>  La ruca de este hombre singular, era como casi todas&#8230; rancho de palo a pique, paredes amasadas con barro y pirca y techo de colig\u00fce y paja. Desde el horc\u00f3n colgaban los encurtidos producidos en su misma chacra (por darle alg\u00fan nombre) y desde las ventanas se entreve\u00eda la noche. 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