{"id":178,"date":"2006-08-09T16:40:52","date_gmt":"2006-08-09T23:40:52","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revista.serindigena.org\/noticias\/?p=178"},"modified":"2006-08-09T16:40:52","modified_gmt":"2006-08-09T23:40:52","slug":"bolivia-es-un-pueblo-originario","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.revista.serindigena.org\/?p=178","title":{"rendered":"Bolivia es un Pueblo Originario"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/www.revista.serindigena.org\/noticias\/?pp_album=1&#038;pp_image=musicos_bolivia.jpg\" target=\"_top\" title=\"musicos bolivia\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft\" src=\"http:\/\/www.revista.serindigena.org\/noticias\/wp-content\/photos\/musicos_bolivia.jpg\" width=\"224\" height=\"169\" alt=\"musicos bolivia\" \/><\/a> El gobierno del presidente Evo Morales despleg\u00f3 toda la capacidad del Estado para apoyar el desplazamiento de miles de comunarios ind\u00edgenas desde los cuatro puntos cardinales del pa\u00eds para llegar a la ciudad de Sucre, sede de la Asamblea Constituyente que se instal\u00f3 el pasado 6 de agosto. El acto estelar de esta majestuosa movilizaci\u00f3n que tuvo las connotaciones de una hist\u00f3rica acci\u00f3n revolucionaria, pac\u00edfica y democr\u00e1tica para la reconstituci\u00f3n estatal, se produjo el 7 de agosto, cuando los ind\u00edgenas marcharon al son de las bandas militares para saludar el 181 aniversario de las Fuerzas Armadas de Bolivia. <\/p>\n<p>El homenaje ofrecido por las 36 identidades \u00e9tnicas de Bolivia a las Fuerzas Armadas del pa\u00eds, en el aniversario 181 de la creaci\u00f3n del Ej\u00e9rcito celebrado este 7 de agosto, ha sido el mejor acto inaugural para la Asamblea Constituyente instalada en Sucre. Un desfile protagonizado por miles de ind\u00edgenas de diversa etnia saludando a las FF.AA. con tricolores y wipalas, no se vio nunca en la historia democr\u00e1tica de Bolivia; de esta Bolivia que ahora s\u00ed renace como un solo pueblo originario. El desfile de los ind\u00edgenas bolivianos en Sucre represent\u00f3 aquel arco iris que, como dijo Galeano, se pon\u00eda frente a nuestros ojos y no lo ve\u00edamos porque est\u00e1bamos ciegos de racismo.<br \/>\nAquella presencia de miles de representantes de cada una de las etnias que componen el abigarrado mapa poblacional de Bolivia, fue posible gracias al apoyo estatal brindado por el gobierno del presidente ind\u00edgena Evo Morales, quien no s\u00f3lo instruy\u00f3 el despliegue de los necesarios recursos log\u00edsticos para facilitar la movilizaci\u00f3n ind\u00edgena desde confines rurales todav\u00eda inaccesibles por la falta de caminos y otros medios de comunicaci\u00f3n, sino tambi\u00e9n convenci\u00f3 a los altos mandos militares extremar esfuerzos para coordinar con los contingentes campesinos, ya desde los primeros d\u00edas de agosto, todo detalle conducente a garantizar el \u00e9xito de los desfiles c\u00edvico-militares del 6 y 7 de agosto.<br \/>\nJefes y oficiales del Ej\u00e9rcito y otras ramas de las Fuerzas Armadas de Bolivia impartieron \u201ccursos intensivos\u201d a los ind\u00edgenas, entre ellos cientos de mujeres que llegaron a Sucre con sus hijos e incluso beb\u00e9s de pecho, en pasos militares y organizaci\u00f3n de escuadras. No fue muy dif\u00edcil la tarea, pues la mayor\u00eda de los ciudadanos originarios mayores de 16 a\u00f1os han cumplido su respectivo Servicio Militar Obligatorio. De hecho, a diferencia de los j\u00f3venes citadinos, los ind\u00edgenas son los primeros en alistarse para \u201cservir a la patria\u201d en los cuarteles de este pa\u00eds andino-amaz\u00f3nico sin salida al mar.<br \/>\nEl desfile del 6 de agosto, cuando se inauguraba la Asamblea Constituyente, fue conmovedor porque mostr\u00f3 por primera vez en la historia de Bolivia, desde su fundaci\u00f3n el 6 de agosto de 1825, una fluida interacci\u00f3n entre los militares e ind\u00edgenas bolivianos conscientes, ambos, de la trascendencia hist\u00f3rica de los cambios sociales que experimenta este pa\u00eds con un 70% de poblaci\u00f3n originaria.<\/p>\n<p><strong>Lleg\u00f3 la hora del cambio<\/strong><br \/>\nSeg\u00fan los censos oficiales, de las 36 identidades \u00e9tnico-lingu\u00edsticas que existen actualmente en Bolivia desde antes de la conquista espa\u00f1ola, los m\u00e1s representativos en poblaci\u00f3n mayor a 15 a\u00f1os son: quechuas con 1.555.841 habitantes, aymaras 127.881, chiquitanos 112.218, guaran\u00edes 81.011 y moxe\u00f1os 43.638. Los dos primeros son de origen andino y los tres restantes de ra\u00edz amaz\u00f3nica. Menor representatividad tienen otros grupos de origen amaz\u00f3nico como los movima con 6.183, guarayos 8.010, chimanes 4.991, takanas 3.580, reyesano 2.741, leco 2.413, itonama 1.492 y yurakar\u00e9 1.899; weenhayek 1.022, ayoreos 880 cavine\u00f1o 852, moset\u00e9n 810, baure 495, ese ejja chama 409, cayubaba 328, chacobo 255, canichare, 213, joaquiniano 169 y siriono 134, entre otros. Una etnia andina lejanamente emparentada con los aymaras y quechuas, los Uru chipaya, sobrevive con  1.210 habitantes en una isla del Lago Poop\u00f3 que fue inaccesible para todo conquistador.<br \/>\nEsta es la poblaci\u00f3n que ha sufrido una sistem\u00e1tica postergaci\u00f3n durante casi dos siglos de la existencia de una rep\u00fablica dominada por criollos y mestizos desarraigados de esta profunda realidad boliviana.  Por ejemplo, a pesar de los avances de los programas de educaci\u00f3n intercultural biling\u00fce, el abandono escolar y el rezago es m\u00e1s elevado entre las y los j\u00f3venes ind\u00edgenas: solamente un 37% de la poblaci\u00f3n de 20-24 a\u00f1os de edad tiene la secundaria completa frente a un 54% de los no ind\u00edgenas. En materia de salud, la mortalidad infantil de los ni\u00f1os ind\u00edgenas es de 76 por mil nacidos vivos y la de los no ind\u00edgenas de 52 por mil, seg\u00fan un diagn\u00f3stico sociodemogr\u00e1fico elaborado por el Centro Latinoamericano y Caribe\u00f1o de Demograf\u00eda (CELADE), organismo especializado de la CEPAL.<\/p>\n<p><strong>Desmitificando el mestizaje<\/strong><br \/>\nDurante preciosos segundos, una c\u00e1mara de canal 7 de la Televisi\u00f3n Boliviana enfoc\u00f3 a un representante de la etnia Weenahyek que marchaba el lunes en la Plaza 25 de Mayo de Sucre, al son de la banda militar, moviendo su cabeza como si estuviera bailando y tarareando esa mon\u00f3tona melod\u00eda marcial, que en el cuerpo del ind\u00edgena guaran\u00ed se hab\u00eda transformado en un ritmo sincopado. L\u00e1stima que el camar\u00f3grafo no sigui\u00f3 m\u00e1s tiempo mostrando esa hermosa ruptura ind\u00edgena de nuestro convencional concepto occidental de marchar como soldaditos de plomo.<br \/>\nEl desfile ind\u00edgena de Sucre del 7 de agosto no s\u00f3lo fue un acto revolucionario y profundamente democr\u00e1tico. Tuvo tambi\u00e9n una fuerza cultural y desmitificadora a fondo. Desmitific\u00f3, por ejemplo, la idea de que Bolivia es un pa\u00eds dominantemente mestizo y que lo ind\u00edgena es tan relativo que est\u00e1 condenado a su disoluci\u00f3n, lo cual es un falaz mito neocolonial.<br \/>\nLa diversidad de vestimentas originarias que se vio en Sucre es una prueba inobjetable que el mestizaje est\u00e1 muy lejos de ser el rasgo com\u00fan de los bolivianos de tierra adentro. Los bolivianos somos mestizos solo en la piel y un poco en el gen, llevando el estigma colonial con que nos marc\u00f3 la Conquista; pero lo ind\u00edgena est\u00e1 en la memoria larga y en nuestro ser nacional m\u00e1s \u00edntimo, tan \u00edntimo que se encarna en los textiles y en las artesan\u00edas con que los indios e indias del oriente y occidente cubren y adornan esos cuerpos morenos que, cuando se desnudan, son tan humanos como el de cualquier cristiano. Y son cuerpos que, adem\u00e1s, tienen alma.<br \/>\nLos aymaras, quechuas y amaz\u00f3nicos de Bolivia son m\u00e1s que s\u00ed mismos. Dentro de cada una de estas naciones subsisten identidades m\u00faltiples. Los aymaras de La Paz hablan una lengua diferente a la de los aymaras del Poop\u00f3. Los quechuas de Potos\u00ed y Oruro visten distinto a los de Aiquile y Mizque. Los tacanas y cavine\u00f1os de Beni y Pando no bailan como los araona o los lecos del norte de La Paz. Lo mosetenes no son moje\u00f1os ni son chimanes; tampoco los yuquis hablan yuracar\u00e9, aunque sus flechas para cazar son del mismo material.<\/p>\n<p><em>llactacracia@yahoo.com<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/www.revista.serindigena.org\/noticias\/?pp_album=1&#038;pp_image=musicos_bolivia.jpg\" title=\"musicos bolivia\" target=\"_top\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.revista.serindigena.org\/noticias\/wp-content\/photos\/thumb_musicos_bolivia.jpg\" width=\"130\" height=\"98\" alt=\"musicos bolivia\" class=\"alignleft\" \/><\/a>La movilizaci\u00f3n ind\u00edgena en Sucre tuvo las connotaciones de una hist\u00f3rica acci\u00f3n revolucionaria. El gobierno del presidente Evo Morales despleg\u00f3 toda la capacidad del Estado para apoyar el desplazamiento de miles de comunarios ind\u00edgenas&#8230; (Datos &#038; An\u00e1lisis). <\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[3,12],"tags":[],"class_list":["post-178","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-actualidad","category-derechos"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.revista.serindigena.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/178","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.revista.serindigena.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.revista.serindigena.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.revista.serindigena.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.revista.serindigena.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=178"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/www.revista.serindigena.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/178\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.revista.serindigena.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=178"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.revista.serindigena.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=178"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.revista.serindigena.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=178"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}