{"id":222,"date":"2007-02-05T09:30:44","date_gmt":"2007-02-05T16:30:44","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revista.serindigena.org\/noticias\/?p=222"},"modified":"2007-02-05T09:30:44","modified_gmt":"2007-02-05T16:30:44","slug":"segunbdo-parlamento-mapuche-de-coz-coz","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.revista.serindigena.org\/?p=222","title":{"rendered":"Cien A\u00f1os del Parlamento Mapuche de Coz &#8211; Coz"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/www.revista.serindigena.org\/noticias\/?pp_album=1&#038;pp_image=lonkos_puelche.jpg\" target=\"_top\" title=\"lonkos puelche\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft\" src=\"http:\/\/www.revista.serindigena.org\/noticias\/wp-content\/photos\/lonkos_puelche.jpg\" width=\"200\" height=\"240\" alt=\"lonkos puelche\" \/><\/a>A un siglo de la realizaci\u00f3n del hist\u00f3rico parlamento mapuche en el territorio de Coz-Coz, y tras la celebraci\u00f3n efectuada el 18 de enero de 2007 en el mismo lugar, se hace necesario rememorar su origen y el extraordinario documento de denuncia elaborado por el periodista Aurelio D\u00edaz Meza,  corresponsal en Valdivia del ya desaparecido Diario Ilustrado.<br \/>\nEl a\u00f1o 2002 publicamos una primera versi\u00f3n  del parlamento de Coz-Coz y nos sentimos honrados al constatar que fue un apoyo  fundamental  a la memoria  del pueblo mapuche y a la conmemoraci\u00f3n del centenario de tan trascendental encuentro.<br \/>\nEl territorio de Coz Coz* se sit\u00faa en la zona de Panguipulli, al nororiente del lago del mismo nombre, en la actual y reciente Regi\u00f3n de los R\u00edos. Ah\u00ed, el 18 de enero de 1907, se consum\u00f3 el \u00faltimo parlamento mapuche destinado a decidir el cacicazgo de las comunidades de \u201cochenta leguas a la redonda\u201d. El objetivo era unir fuerza y pensamiento para  defenderse de los atropellos, vejaciones y asesinatos cometidos por chilenos y extranjeros codiciosos asentados o colindantes a las tierras ancestrales de los ind\u00edgenas.<br \/>\nEl parlamento anterior celebrado con el general Cornelio Saavedra en 1864, cerr\u00f3 parcialmente el proceso de \u201cPacificaci\u00f3n de la Araucan\u00eda\u201d, eufemismo con el cual se denomin\u00f3 la campa\u00f1a militar de la Rep\u00fablica de Chile, encaminada a la toma definitiva del territorio entre el Bio-Bio y Valdivia. Pero el acuerdo no tutel\u00f3 mayormente los derechos de los mapuches, a quienes -como consta en el reportaje que hoy reeditamos- arrebataron junto a su dignidad, sus posesiones, animales y tierras. Y tambi\u00e9n innumerables vidas.<br \/>\nEn 1857 se establecieron en la Araucan\u00eda los misioneros Capuchinos de la orden Ser\u00e1fica de San Francisco de As\u00eds.<br \/>\nYa en 1904 arrib\u00f3 a Panquipulli el misionero capuchino Fray Sigifredo de Franenhaus doctorado en Derecho de Baviera, enviado a instalar una misi\u00f3n en la zona.<br \/>\nEl misionero, en los a\u00f1os posteriores y al tanto de los vej\u00e1menes que se comet\u00edan a diario contra los ind\u00edgenas, se erigi\u00f3 en su defensor alegando infructuosamente por la aplicaci\u00f3n de la justicia en los tribunales de Valdivia.<br \/>\nEn sus continuos viajes a la ciudad de los r\u00edos, conoci\u00f3 al joven periodista del Diario Ilustrado, Aurelio D\u00edaz Meza, invit\u00e1ndolo al Parlamento de Coz Coz, para que \u00e9l, por propia vivencia, d\u00e9 cuenta y difunda la grave situaci\u00f3n que aqueja a los mapuches de la  zona de Panguipulli.<br \/>\nEste reportaje testimonial, refleja la mirada de un joven periodista ansioso por develar la parafernalia instalada en relaci\u00f3n a los mapuches: \u201clos indios son borrachos, flojos, ladrones, miserables\u201d.<br \/>\nUna apreciaci\u00f3n aberrante, como sabemos a\u00fan en boga a pesar de los avances que se realizan en la relaci\u00f3n de la sociedad chilena con la ind\u00edgena, y que ha legitimado todo tipo de abusos e injusticias.<br \/>\nEl Parlamento de Coz-Coz posee la importancia de ser una visi\u00f3n en terreno y una apreciaci\u00f3n con mirada period\u00edstica, flexible, que va modificando su juicio inicial al contacto directo con el medio territorial donde se desarrolla, y las personas ind\u00edgenas que protagonizan este emblem\u00e1tico encuentro.<br \/>\nCuando nos enteramos de las formas de apropiaci\u00f3n de tierras mapuche por medio del enga\u00f1o y la violencia ejercida por chilenos y extranjeros avecindados en estos territorios, nos surge la interrogante en relaci\u00f3n al verdadero origen de los t\u00edtulos de dominio hacendal actuales. Quiz\u00e1s un profundo estudio hist\u00f3rico dilucidar\u00eda con justicia y equidad actuales conflictos de tierras irresueltos.<br \/>\nTambi\u00e9n nos convoca a reflexi\u00f3n las denuncias casi nunca tomadas en cuenta, en este caso, por el Juzgado de Valdivia, tal como lo aseveran los testimonios entregados al periodista por los caciques Francisco Huichalaf, Antonio Ca\u00f1iu\u00f1anco y otros. En la lista de los despojadores aparecen los nombres de Joaqu\u00edn Mera, \u201cel bandido Mera\u201d, como recuerdan a\u00fan algunos ancianos lafkenches de San Jos\u00e9 de la Mariquina; Engelmeyer, Jaramillo, Abel Pe\u00f1a, la Compa\u00f1ia Ganadera San Mart\u00edn y su gerente Fernando Camino, de triste recuerdo en Panguipulli; el capit\u00e1n Lange, Cort\u00e9z, Dionisio Vio, Francisco Sproel, el juez Francisco Fr\u00edas, etc.<br \/>\nEste reportaje se realiza en 1907 durante el gobierno de Pedro Montt, hace exactamente un siglo. Y entrega antecedentes valiosos de la conducta ind\u00edgena, tales como el respeto a las leyes con las cuales son sojuzgados, el acatamiento a la orientaci\u00f3n pacifista  de los misioneros, la disposici\u00f3n a enrolarse para combatir por Chile cuando se habl\u00f3 de guerra con Argentina.<br \/>\nSu lectura despierta resonancias con el tono asombrado de Pineda y Bascu\u00f1\u00e1n en el relato de sus nueve meses de Cautiverio Feliz entre los mapuches, tres siglos antes, al descubrir que los indios no eran los \u201cdemonios\u201d que los espa\u00f1oles cre\u00edan, sino todo lo contrario&#8230; Y tambi\u00e9n poseen alma.<br \/>\nDocumentos como estos ayudan a despejar la ignorancia que existe acerca de los pueblos originarios de Chile.<br \/>\nParafraseando a Leonardo de Vinci: \u201cAmamos lo que conocemos. Y amamos profundamente lo que conocemos profundamente\u201d.<br \/>\nEl mutuo, profundo y solidario conocimiento es el camino del respeto y aceptaci\u00f3n a la diversidad: somos iguales, porque somos distintos. Sin embargo, la persistencia de injusticias no  resueltas, nos hace pensar que tal vez estos han sido, parafraseando a Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez, \u201ccien a\u00f1os de soledad\u201d. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/www.revista.serindigena.org\/noticias\/?pp_album=1&#038;pp_image=lonkos_puelche.jpg\" title=\"lonkos puelche\" target=\"_top\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.revista.serindigena.org\/noticias\/wp-content\/photos\/thumb_lonkos_puelche.jpg\" width=\"108\" height=\"130\" alt=\"lonkos puelche\" class=\"alignleft\" \/><\/a>A un siglo de la realizaci\u00f3n del hist\u00f3rico parlamento mapuche en el territorio de Coz-Coz, y tras la celebraci\u00f3n efectuada el 18 de enero de 2007 en el mismo lugar, se hace necesario rememorar su origen y el extraordinario documento de denuncia elaborado por el periodista Aurelio D\u00edaz Meza,  corresponsal en Valdivia del ya desaparecido Diario Ilustrado. <\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"footnotes":""},"categories":[3,6],"tags":[],"class_list":["post-222","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-actualidad","category-historia"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.revista.serindigena.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/222","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.revista.serindigena.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.revista.serindigena.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.revista.serindigena.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.revista.serindigena.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=222"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/www.revista.serindigena.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/222\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.revista.serindigena.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=222"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.revista.serindigena.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=222"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.revista.serindigena.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=222"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}