{"id":3,"date":"2006-01-27T16:29:46","date_gmt":"2006-01-27T23:29:46","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revista.serindigena.org\/noticias\/?p=3"},"modified":"2006-01-27T16:29:46","modified_gmt":"2006-01-27T23:29:46","slug":"bartolina-sisa-guerrillera-andina-y-ancestral","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.revista.serindigena.org\/?p=3","title":{"rendered":"Bartolina Sisa: Guerrillera Andina y Ancestral"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/www.revista.serindigena.org\/noticias\/?pp_album=1&#038;pp_image=284.jpg\" title=\"Bartolina Sisa\" target=\"_top\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.revista.serindigena.org\/noticias\/wp-content\/photos\/284.jpg\" width=\"160\" height=\"152\" alt=\"Bartolina Sisa\" class=\"alignleft\" \/><\/a>En las historias de los pueblos hay personas que con sus acciones han plasmado de fuerza y hero\u00edsmo los momentos de conflicto. Seres que siguen vivos en la memoria y el presente de los pueblos. Es el caso de Bartolina Sisa, guerrera aymara que luch\u00f3 contra la opresi\u00f3n occidental, cuya vida es hoy testimonio de la fortaleza de las culturas ancestrales. Una forma de recordarla es a trav\u00e9s del D\u00eda Internacional de la Mujer Ind\u00edgena que conmemora su muerte ocurrida un 5 de septiembre hace 223 a\u00f1os. <\/p>\n<p>Una mujer, un nombre, un momento en el tiempo de las guerras. Es Bartolina Sisa recordada y admirada por todos los pueblos originarios de Am\u00e9rica por el ejemplo de fortaleza y valent\u00eda, que se manifiesta en su presencia en la lucha de los pueblos andinos contra los abusos de los espa\u00f1oles. <\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.revista.serindigena.org\/noticias\/?pp_album=1&#038;pp_image=285.jpg\" title=\"Rogativa mujeres aymara\" target=\"_top\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.revista.serindigena.org\/noticias\/wp-content\/photos\/285.jpg\" width=\"160\" height=\"105\" alt=\"Rogativa mujeres aymara\" class=\"alignright\" \/><\/a>Una de las formas de homenajearla es a trav\u00e9s del D\u00eda Internacional de la Mujer Ind\u00edgena, establecido en el a\u00f1o 1983 durante el II Encuentro de Organizaciones y Movimientos de Am\u00e9rica en Tiwuanacu, Bolivia. La fecha escogida fue el 5 de septiembre, el mismo d\u00eda en que siglos atr\u00e1s, fue asesinada Bartolina Sisa, pues en su muerte se resume su vida y la vida de miles de mujeres ind\u00edgenas: luchar por la existencia y la libertad de los pueblos ancestrales. <\/p>\n<p>Bartolina Sisa pudo ver desde muy joven los atropellos que se comet\u00edan con las poblaciones ind\u00edgenas. Esto porque recorr\u00eda junto a sus padres, Jos\u00e9 Sisa y Josefa Vargas, diferentes comunidades, ayllus y pueblos por el comercio de la hoja de coca. Ella se dedicaba a tejer, arte ancestral que hab\u00eda aprendido de su madre, por lo que vend\u00eda sus trabajos en los distintos lugares a los que llegaban. <\/p>\n<p>Sobre su nacimiento existe dos versiones: el 24 de agosto de 1753 en la comunidad de Sullkawi; y el 12 de agosto de 1750 en la comunidad de Qara Qhatu (en la ahora provincia de Loayza del departamento de La Paz en Bolivia). Pero m\u00e1s all\u00e1 de fechas y calendarios, lo que ha quedado grabado en los pueblos originarios, hasta hoy, es su convicci\u00f3n de acabar con los maltratos y ultrajes cometidos por los espa\u00f1oles contra sus hermanos ind\u00edgenas. <\/p>\n<p>Un hecho fundamental fue su encuentro con Tupak Katari, joven aymara que ser\u00eda su esposo, y con el que compart\u00eda la misma convicci\u00f3n ante la contingencia que viv\u00edan. Ten\u00edan la necesidad de encontrar un camino para liberarlos y restaurar las naciones originarias del pueblo aymara y quechua. Ambos se encontraron con Tupak Amaru y su esposa Micaela Bastidas, dos guerreros incansables en busca del mismo prop\u00f3sito de libertad para sus pueblos y que lideraban el grupo de los quechuas y afrodescendientes . <\/p>\n<p>A partir de ese momento deciden elaborar una estrategia de acci\u00f3n al que se suman miles de ind\u00edgenas. De esta manera, estalla la insurgencia aymara-quechua en febrero de 1781. En esos instantes Tupak Katari es proclamado Virrey del Inca y Bartolina Sisa es elegida Virreina. Ella ha ingresado al ej\u00e9rcito aymara de liberaci\u00f3n, guiado por su esposo. Con esto se inician una serie de acciones tendientes a liberar a miles de ind\u00edgenas, los cuales en algunas zonas se levantan en contra de los espa\u00f1oles. <\/p>\n<p>Un hito durante esta guerra fue el cerco realizado a la ciudad de La Paz que comenz\u00f3 el 13 de marzo de 1781 y se extendi\u00f3 por 109 d\u00edas, y en el que participaron 40 mil aymaras y quechuas. En esas instancia Bartolina asume un rol muy activo, dirigiendo batallas junto a su esposo y quedando sola a cargo del ej\u00e9rcito aymara el 22 de marzo de ese mismo a\u00f1o. El intento por capturar a Bartolina fue in\u00fatil y el triunfo fue para el ej\u00e9rcito andino. <\/p>\n<p>No fueron las armas, ni las batallas lo que hicieron caer a Bartolina Sisa y Tupak Katari, sino la traici\u00f3n. El 2 de julio de 1781, mientras ella se dirig\u00eda al campamento de El Alto de Pampajasi, sus acompa\u00f1antes la apresan y la entregan a Sebasti\u00e1n Segurola como prisionera de guerra. Es llevada a La Paz donde es recibida con pedradas. Bartolina es torturada, pero se la mantiene con vida para capturar a Tupak Katari. \u00c9l tambi\u00e9n ser\u00e1 traicionado y el 14 de noviembre de ese a\u00f1o es asesinado. <\/p>\n<p>El 5 de septiembre de 1782 Bartolina es sentenciada a muerte, junto a Gregoria Apaza. Son torturadas, vejadas y paseadas desnudas, atadas a la cola de un caballo y con una corona de espinas, por las calles de La Paz. A Bartolina le cortan los pechos y le arrancan la lengua. Luego es ahorcada y descuartizada. Su cabeza y extremidades son llevadas a los distintos lugares en los que ella luch\u00f3 para amedrentar a las comunidades andinas. Su cabeza fue dejada en Jayujayu-Marka (actual provincia de Aroma del departamento de La Paz) y sus extremidades llevadas a la comunidad de Tinta-Marka (hoy territorio peruano). <\/p>\n<p>Estos hechos, plasmados en la vida de una mujer, resumen la historia vivida por los pueblos americanos con el arribo de los espa\u00f1oles. Al mismo tiempo, la actitud y entrega de Bartolina contienen la actitud y el ejemplo de miles de personas pertenecientes a los pueblos ancestrales. Es por ello, que los reconocimientos a su vida no se han detenido. En el mes de julio de 2005 el Congreso Nacional de Bolivia declar\u00f3 a Bartolina Sisa y Tupak Katari, hero\u00edna y h\u00e9roe nacional, en reconocimiento por su incansable lucha durante el siglo XVIII. Este proyecto fue impulsado por el senador aymara Esteban Silvestre, del Movimiento al Socialismo (MAS). <\/p>\n<p>De esta manera, la figura de Bartolina Sisa, llamada tambi\u00e9n Mama T\u00b4alla (nombre dado a las mujeres con autoridad, luchadoras y guerreras), se yergue en el presente de los pueblos originarios como un referente, una palabra, una expresi\u00f3n de lucha por su cultura. En su nombre, se contienen los normes de todas las mujeres y hombres ind\u00edgenas que llevan, como ella, una misi\u00f3n por sus pueblos: que el silencio no caiga sobre las culturas ancestrales americanas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/www.revista.serindigena.org\/noticias\/?pp_album=1&#038;pp_image=00000284_constrain_160x200.jpg\" target=\"_top\" title=\"00000284 constrain 160x200\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft\" src=\"http:\/\/www.revista.serindigena.org\/noticias\/wp-content\/photos\/thumb_00000284_constrain_160x200.jpg\" width=\"130\" height=\"123\" alt=\"00000284 constrain 160x200\" \/><\/a> Guerrera aymara que luch\u00f3 contra la opresi\u00f3n occidental, cuya vida es hoy testimonio de la fortaleza de las culturas ancestrales. Una forma de recordarla es a trav\u00e9s del D\u00eda Internacional de la Mujer Ind\u00edgena que conmemora su muerte ocurrida un 5 de septiembre hace 223 a\u00f1os.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-3","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-mujer"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.revista.serindigena.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.revista.serindigena.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.revista.serindigena.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.revista.serindigena.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.revista.serindigena.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/www.revista.serindigena.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.revista.serindigena.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.revista.serindigena.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.revista.serindigena.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}